Málaga y Costa del Sol
Entrenador personal a domicilio en Málaga. Llevo el gimnasio a tu salón.
Ni cuota, ni vestuarios, ni dar vueltas buscando aparcamiento a las ocho de la tarde.
Subo con todo el material a tu casa, tu terraza o tu urbanización en Málaga. La primera sesión no se cobra: veo cómo te mueves, entrenamos una hora de verdad y decides después.
Sin compromiso · Te llamo yo en menos de 24 h
- 0 años
- entrenando a domicilio en Málaga
- +0
- personas entrenadas en su casa
- 0,0
- en Google, sobre 16 reseñas
- 0 €
- cuesta la primera sesión
Por qué las otras veces no salió
No lo dejaste por vago. Lo dejaste por logística.
Entre el trabajo, la familia y el tráfico, sacar dos horas para entrenar una no se sostiene ni un mes. Ese es el problema que resuelve esto, y es el único que hay que resolver.
El gimnasio de siempre
- Veinte minutos de coche, dar vueltas para aparcar y el vestuario. Casi dos horas para entrenar una.
- Entras a la hora que haya sitio, no a la que puedes.
- Nadie mira lo que haces. Repites el mismo gesto mal durante meses.
- La máquina que necesitas la tiene otro. Vas cambiando el plan sobre la marcha.
- Si un martes no vas, no se entera nadie. La cuota se cobra igual.
- Cuanta más gente se apunte y no vaya, mejor le sale la cuenta al gimnasio.
En tu casa, conmigo
- Abres la puerta y ya estás entrenando. La hora es una hora, no dos.
- A las siete de la mañana o a las nueve de la noche. Tú pones la hora.
- Cincuenta y cinco minutos mirándote a ti y corrigiendo cada repetición.
- Subo mancuernas, kettlebells, gomas, TRX y esterilla. Y me las llevo al irme.
- Si un martes fallas, lo noto y te escribo. Y sólo pagas las que entrenas.
- Cobro por hora trabajada: si dejas de venir, dejo de cobrar. Me conviene que funciones.
De aquí a entrenar
Tres pasos. Los dos primeros son gratis.
No hay cuestionario de veinte preguntas, ni prueba de nivel, ni matrícula. Esto es todo lo que pasa desde que dejas el teléfono hasta que estás entrenando en tu salón.
- 1
Dejas tu teléfono y te llamo
Cinco minutos, ni uno más. Me cuentas qué quieres conseguir y qué te duele, te digo con franqueza si puedo ayudarte, y cuadramos día. Te llamo yo, no un comercial con un guion.
- 2
Voy a tu casa y te valoro. Gratis
Miro cómo caminas, cómo te agachas y dónde está el freno. Veo el espacio que hay. Y entrenamos ya, esa misma hora, para que veas cómo trabajo antes de pagar nada.
- 3
Entrenamos en tu salón
Con material profesional que subo y bajo yo. Tú no compras nada, no guardas nada y no vuelves a perder una hora en el coche.
Dieciséis personas de Málaga y todas ponen cinco.
Están firmadas con nombre y cara en mi ficha de Google, no copiadas aquí sin más. Puedes pinchar cualquiera y verla en el mapa.
Cinco maneras, la misma atención
Esto es lo que hago, y en casa de quién.
Cinco trozos de sesiones reales, uno por cada forma de entrenar conmigo. Nada de banco de imágenes: son clientes de Málaga en su propio salón.
Y donde tú digas
Su salón, su terraza, el gimnasio de su edificio o el paseo marítimo. Voy a donde puedas estar a esa hora.
Voy a estas zonas, sin recargo
- Málaga Centro
- Teatinos
- El Limonar
- La Malagueta
- Pedregalejo
- El Palo
- Huelin
- Churriana
- Rincón de la Victoria
- Torremolinos
- Benalmádena
- Fuengirola
¿No ves la tuya? Escríbeme y te digo en un minuto si llego.
El reconocimiento FIT 25
A las 25 sesiones te llevas una placa a casa.
Es una placa de madera y me cuesta cuatro duros. Lo que marca sí vale: veinticinco sesiones es el punto en el que entrenar deja de ser un intento y pasa a ser algo que ya haces. Estos son algunos de los que han llegado.






¿Vas a por la tuya?
Veinticinco sesiones empiezan por una que no te cuesta nada.
- Clienta con su placa FIT 25 en el salón de su casa
- Cliente con su placa FIT 25 en una pista deportiva de Málaga
- Pareja de clientes con sus dos placas FIT 25
- Cliente con su placa FIT 25 tras 25 sesiones
- Clienta con su placa FIT 25 en su casa de Málaga
- Pareja de clientes con la placa FIT 25 en una pista deportiva
Sin compromiso · Te respondo en menos de 24 h

Quién va a llamar a tu puerta
Con una espalda tocada no se improvisa.
Me llamo Alejandro Lozano. Casi nadie de los que entreno venía del deporte: llegan con cuarenta y tantos, una hernia o una rodilla operada, y con miedo a hacerse daño. Ese miedo es razonable, y es justo lo primero que hay que quitar.
El grado en Ciencias del Deporte sirve para programar. El máster en readaptación sirve para saber qué carga aguanta hoy esa rodilla y cuál la rompe. Es la diferencia entre entrenar con dolor y entrenar para quitarlo.
Y luego está lo que ningún título cubre: que alguien sepa tu nombre, se acuerde de lo que te dolía el martes pasado y esté en tu puerta el jueves a las ocho. Eso es lo que hace que la gente siga viniendo un año después.
Lo que cuesta
La primera no se cobra. Y la décima te sale a 35.
Una sesión suelta son 40 €. Si coges el bono de diez, cada una te sale a 35 y te ahorras 50 €. Ninguna de las dos lleva permanencia, y en las dos van incluidos el material y el desplazamiento.
No es un truco de página web: es aritmética. Cada cliente son hora y media de mi día — llegar, montar, entrenarte y recoger— y no tengo plantilla de monitores. Soy yo, con un día de veinticuatro horas como el tuyo. Por eso los meses se llenan.
Y por eso no firmas nada: sin permanencia, sin matrícula y sin preaviso para irte. Yo no gano reteniéndote a la fuerza. Gano si el jueves siguiente quieres que vuelva.
Lo que me preguntan por teléfono
Las dudas de siempre.
¿Necesito tener material en casa?
No, ni una pesa. Subo mancuernas regulables, kettlebells, gomas, TRX, balón medicinal y esterilla, monto en cinco minutos y me lo vuelvo a llevar al acabar. Tu casa se queda como estaba y tú no compras ni guardas nada.
¿Tengo espacio suficiente en mi casa?
Con dos metros por dos hay sesión de sobra: lo que ocupa una esterilla y medio metro alrededor. He entrenado a gente en salones, comedores, garajes, azoteas y jardines. Si te preocupa, mándame una foto por WhatsApp y te lo digo en un minuto.
¿A qué zonas vas?
Málaga capital entera, Rincón de la Victoria y la Costa del Sol hasta Fuengirola. El desplazamiento va incluido en el precio, vivas donde vivas dentro de esa zona: no hay recargo por estar más lejos.
Hace años que no entreno y tengo una edad. ¿Esto es para mí?
Es exactamente para quien está así. Casi nadie de los que entreno venía del deporte: tienen trabajo, familia y años sin pisar un gimnasio. Empezamos por donde estés hoy, sin ridículos y sin nadie mirando, y subimos desde ahí.
Tengo dolores o vengo de una lesión. ¿Puedo entrenar?
Sí, y es donde más puedo ayudarte. Mi máster es de readaptación de lesiones: sé qué carga aguanta hoy una espalda tocada o una rodilla operada y cuál la rompe. Entrenamos para quitar el dolor, no para aguantarlo. Si vienes con algo sin diagnosticar, primero al médico o al fisio.
¿Cuánto dura una sesión y cuántas hago a la semana?
Unos 55 minutos: calentamiento, entrenamiento de verdad y vuelta a la calma. Con dos a la semana se ven resultados; con tres, antes. Lo cuadramos según tu semana real, no según la ideal.
¿Hay permanencia o algo que firmar?
Nada. Ni permanencia, ni matrícula, ni preaviso para dejarlo. El bono es opcional y nunca es la condición para empezar: puedes ir sesión a sesión toda la vida si te va mejor así.
¿Me ayudas también con la alimentación?
Seré honesto: no soy nutricionista y no voy a venderte que lo sea. Lo que sí tengo son nutricionistas de confianza a los que te puedo derivar. Sus honorarios van aparte y son independientes de mí.
Empieza por la que no se cobra.
Cuatro datos y te llamo yo en menos de 24 horas. Cuadramos la primera sesión en tu casa, con el material puesto y sin coste. Después decides con información, que ahora mismo no la tienes.













